Mi hija cumplió 10 la semana pasada y ahora “oficialmente” ya no es una niña pequeña (algo que me recuerda a diario desde el mes pasado). Esto también significa que quería reemplazar sus muñecas con posters de ‘qué se yo que’ estrella del pop. El papel tapiz floral era ‘¡para bebés, mami!’ y comprendí su punto… ella está creciendo y está lista para la siguiente fase. Entonces me senté con mi ‘oh tan adulta hija’ en su cuarto por una hora mientras discutíamos un cambio completo. Las muñecas a la esquina, una fresca pared blanca y un escritorio real. “¿Por qué un escritorio tan grande, mamá?” “Bueno querida, tendrás otra gran responsabilidad… tareas, las cuales son una parte de ser una niña grande”. Juntas sacamos inspiración de Internet y llegamos a la conclusión que tener un escritorio para tareas apropiado en tu cuarto es completamente genial. Después de un viaje al ático de la abuela, un mercado de pulgas e Ikea, nos tomó un fin de semana crear su habitación completamente de acuerdo con sus deseos. Y entonces, que feliz es mamá cuando me dice sin ninguna urgencia “Mamá ¡voy a hacer mi tarea!” ¡Misión cumplida!