Tal vez usar el color gris como color base del cuarto de un bebé o un niño pequeño no sea lo que pienses en un principio. Sin embargo, es un hermoso color que combina perfectamente con otros tonos. El ocre pálido o el amarillo dorado, pero también con colores más fuertes como el turquesa, fucsia o esmeralda. Para esos primeros añitos puedes decorar la habitación con un color suave como rosa pálido o celeste y cuando el bebé crezca, un color más vivo. De esa forma puedes actualizar y refrescar el cuarto con solo cambiar los accesorios. ¡Hay combinaciones realmente hermosas! ¡Que venga el gris!